jueves, 2 de septiembre de 2010

Un albergue de cuatro estrellas

437 peregrinos pernoctan en Pola en los tres primeros meses


En apenas tres meses de funcionamiento, el albergue de peregrinos de Pola de Siero se ha distinguido ya como una de las inversiones más rentables realizadas en la capital del concejo en muchísimos años. Hasta el día de ayer, un total de 437 personas habían pernoctado en estas modernas instalaciones, situadas en la antigua Casona de San Miguel, en el barrio de La Soledad, y que se financiaron con cargo a los fondos europeos Feder.

La satisfacción es total tanto para la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Siero, Noreña y Sariego -que se encarga de la gestión del albergue- como para los usuarios, que llenan de elogios y alabanzas el libro de visitas. «Es un lujo para La Pola, que vuelve a estar otra vez en el mapa», aseguró ayer el presidente de la agrupación, Juan Rodríguez, «aunque siempre se puede mejorar, porque nadie es perfecto».

El domingo se cumplirán tres meses desde su apertura y sus dos primeros huéspedes fueron un valenciano y una coreana. En este período hicieron parada en la villa peregrinos venidos de países como Australia, Nueva Zelanda, Filipinas, Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, Chile, Corea o Japón. África es el único continente que aún no se ha estrenado en el albergue de la Pola. También hubo usuarios de casi toda Europa y de España predominaron los peregrinos de Cataluña, Madrid, Zaragoza, Valladolid o Asturias.

El albergue dispone de dieciocho plazas y tan sólo hubo un día del verano en que estuvo a punto de 'cerrar' por completo. La asociación ha venido abriendo el albergue todos los días, en horario de 13.30 a 20.30 horas, aunque para el mes de octubre tiene previsto dejar a la puerta un número de teléfono de contacto, según explicó Juan Rodríguez.

El presidente va a presentar en el registro del Ayuntamiento de Siero los comentarios que los peregrinos van dejando en el libro de visitas, donde se elogian las instalaciones, su luminosidad y, sobre todo, el trato recibido por parte de los anfitriones. Otros optan por realizar dibujos. Algún visitante llegó a calificarlo como un albergue de lujo o de cuatro estrellas. «Todo el mundo marcha muy contento», reconoció Rodríguez.

El perfil de los visitantes es bastante variado, aunque tras el período vacacional, empiezan a proliferar peregrinos de más edad. Muchos llegan a la Pola en solitario e incluso hay algunos que realizan parada en la villa en el viaje de vuelta de Santiago, como sucedió recientemente con dos alemanes y tres franceses.

Entre el anecdotario, Rodríguez recordaba ayer el caso de un peregrino francés «que llegó a la Pola con una uña medio colgando y que no quería ir al centro de salud, porque sabía que se la iban a quitar y entonces no podría seguir el camino, y al final le curó una enfermera jubilada».

La apertura del albergue ha servido también para generar riqueza en los establecimientos hosteleros de la zona y del barrio de Les Campes. Y es que no dejaba de ser chocante que una población que nació en torno a un hospital de peregrinos haya estado tanto tiempo sin disponer de este servicio tan beneficioso para la economía local.

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com/v/20100902/siero-centro/albergue-cuatro-estrellas-20100902.html

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